jueves, 6 de noviembre de 2014

TEMA 5: LITERATURA MEDIEVAL

ESQUEMA DEL TEMA
1. CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA LITERATURA MEDIEVAL
2. GÉNEROS LITERARIOS DE LA EDAD MEDIA
2.1. LA LÍRICA MEDIEVAL
2.1.1. LA LÍRICA ARÁBIGO-ANDALUZA
2.1.2. LA LÍRICA GALLEGO-PORTUGUESA
2.1.3. LA LÍRICA CATALANO-PROVENZAL
2.1.4. LA LÍRICA TRADICIONAL CASTELLANA
2.2. EL MESTER DE JUGLARÍA. LA ÉPICA MEDIEVAL
2.3. EL MESTER DE CLERECÍA. GONZALO DE BERCEO Y JUAN RUIZ EL ARCIPRESTE DE HITA
2.4. LA PROSA CASTELLANA HASTA EL SIGLO XV
            2.4.1. ALFONSO X EL SABIO
            2.4.2. DON JUAN MANUEL

1.            CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA LITERATURA MEDIEVAL
Las características generales a las que responden las obras literarias de la Edad Media son las siguientes:
a)            La importancia de la transmisión oral: Gran parte de la literatura se difundía mediante la recitación, dado que la población era analfabeta en su mayoría.
b)           El carácter anónimo de sus autores: Al principio, sobre todo, la literatura surge de la colectividad y luego va siendo modificada por los juglares o quienes la transmiten.
c)             La finalidad didáctica o moralizante: La influencia religiosa determina que, en muchos casos, la literatura se utilice para influir en los oyentes. Otras veces, la literatura sirve de propaganda de los valores de un rey o de un pueblo, como ocurrirá con los cantares de gesta.
d)            El uso del verso: Hasta bien entrada la Edad Media (siglo XIV), el verso será el modo usual de escribir, dada su facilidad para la recitación.



2.            GÉNEROS LITERARIOS DE LA EDAD MEDIA
A continuación vamos a abordar las principales manifestaciones literarias de la Edad Media intentando clasificar, cada una de ellas, en los géneros literarios dominantes en la época.

2.1.       LA LÍRICA MEDIEVAL
Una parte importante de la lírica primitiva de la Península se ha perdido debido a su carácter oral, aunque sabemos que existió una importante tradición lírica. El estudio de la lírica medieval la vamos a llevar a cabo según las zonas en las que aparecieron dichas manifestaciones y se llevó a cabo su difusión.
2.1.1. La lírica arábigo andaluza
En este caso tenemos que destacar las jarchas que son cancioncillas de carácter popular que aparecían al final de la última estrofa de los poemas árabes llamados moaxajas.
Numerosas jarchas están compuestas en la lengua mozárabe (lengua que hablaban los cristianos que estaban en la zona de al-Andalús).
Su forma era la de una cuarteta (cuatro versos), con rima en los pares, aunque también se puede manifestar de otras formas.
En cuanto a su temática suele ser el lamento de una mujer por la ausencia de su amado (lo llama “amigo”) con exclamaciones de dolor.

Jarcha en mozárabe:
¡Tant' amáre, tant' amáre,
habib, tant' amáre!
Enfermaron uelios gaios,
e dolen tan male.
Traducción al castellano:
¡Tanto amar, tanto amar,
amigo, tanto amar!
Enfermaron unos ojos antes alegres
y ahora duelen tanto.

2.1.2. La lírica gallego-portuguesa
La composición más importante de la lírica gallego portuguesa es la cantiga. Destacan las cantigas de amigo con una temática muy parecida a las jarchas.
Ondas do mar de Vigo,
Se uistes meu amigo.
E ay Deus, se uerrá cedo.

Ondas do mar leuado,
se vistes meu amado.
E ay Deus, se uerrá cedo.

Se uistes meu amigo,
o por que eu sospiro.
E ay Deus, se uerrá cedo.

Se uistes meu amado,
por que ei gran coidado.
E ay Deus, se uerrá cedo.

(traducción)
Olas del mar de Vigo,
¿habéis visto a mi amigo?
Y, ¡ay Dios, si vendrá pronto!


Olas del mar airado,
¿habéis visto a mi amado?
Y, ¡ay Dios, si vendrá pronto!

¿Habéis visto a mi amigo,
por el que yo suspiro?
Y, ¡ay Dios, si vendrá pronto!

¿Habéis visto a mi amado,
el que me inquieta tanto?
Y, ¡ay Dios, si vendrá pronto!

2.1.3. Lírica catalano-provenzal
Está escrita en provenzal. Sus manifestaciones más importantes son: la cansó, la albada y la pastorela.
Es cantada por los trovadores y en ella se desarrolla el conocido amor cortés.
 
Lo dous cossire
que.m don'Amors soven,
dona, .m fai dire
de vos maynh ver plazen.
Pessan remire
vostre cors car e gen,
cuy ieu dezire
mais que no fas parven.
E sitot me desley
per vos, ges no.us abney,
qu'ades vas vos sopley
ab fina benevolensa.
Dompn'en cuy beutatz gensa,
maytans vetz oblit mey,
qu'ieu lau vos e mercey.

 
La dulce ansia
que me da el amor a menudo,
mujer, me hace decir
de vos muchos versos agradables.
Pensando contemplo
vuestro cuerpo amado y gentil,
el cual deseo
mas no hago evidente.
Y aunque me desencamino
por vos, no reniego de vos,
que siempre os suplico
con amor fiel.
Señora en quien la belleza brilla,
muchas veces me olvido de mí,
cuando os alabo y os pido.


2.1.4. Lírica tradicional castellana
El villancico es la forma más representativa de la lírica castellana de este período. Otras manifestaciones son la canción de boda, de siega, de romería, de serranas, etc.
Tomemos oy gasallado,
que manana viene la muerte,
bebamos, comamos huerte,
vamonos para el ganado,
no perderemos bocado,
que comiendo nos iremos,
que mañana ayunaremos.

2.2.       EL MESTER DE JUGLARIA. LA ÉPICA MEDIEVAL
El mester de juglaría (el arte u oficio propio de los juglares) fue una pieza fundamental en el desarrollo de la lengua y literatura del momento.
Los cantares de gesta son poemas, cantados por los juglares, que exaltan las hazañas de los héroes del pasado y son la manifestación más importante de la épica medieval en la literatura española. Estos poemas no reflejan la verdad histórica sino que tienen como finalidad la propaganda y la ejemplificación de un modelo de comportamiento: el del caballero, puesto que de lo que se trata es de enaltecer los valores caballerescos, como la fidelidad a la monarquía, la defensa de la religión, etc.
Dentro de la épica medieval española, hay que destacar el Cantar de mio Cid que vamos a tratar a continuación.

El cantar de mio Cid
a)           Estructura y contenido. En este poema se narra una parte de la vida de Rodrigo Díaz de Vivar, un caballero de la corte de Castilla conocido como el Cid Campeador. El poema gira en torno a tres episodios:
1.            El rey Alfonso VI condena al Cid al destierro, tras acusarlo de haberse quedado con los tributos cobrados al rey moro de Sevilla.
2.            El Cid sale de Castilla y, poco a poco, va recobrando el favor del rey. Finalmente, conquista Valencia.
3.            Las hijas del Cid se casan con los infantes de Carrión, pero estos las humillas y el Cid tiene que intervenir para recobrar el honor. Al final, las hijas se casan con los príncipes de Navarra y Aragón.
b)           Métrica y estilo. El poema está compuesto de versos de medida variable, divididos por una pausa interna. Estos versos se organizan en tiradas de versos de longitud variada y con rima asonante. Con respecto a algunas de las características estilísticas del poema cabe destacar su realismo (incluido el reflejo de la psicología de los personajes) y la introducción del humor.

La noche pasada a Burgos llevaron una real carta
con severas prevenciones y fuertemente sellada
mandando que a Mío Cid nadie le diese posada,
que si alguno se la da sepa lo que le esperaba:
sus haberes perdería, más los ojos de la cara,
y además se perdería salvación de cuerpo y alma.
Gran dolor tienen en Burgos todas las gentes cristianas
de Mío Cid se escondían: no pueden decirle nada.
Se dirige Mío Cid adonde siempre paraba;
cuando a la puerta llegó se la encuentra bien cerrada.
Por miedo del rey Alfonso acordaron los de casa
que como el Cid no la rompa no se la abrirán por nada.
La gente de Mío Cid a grandes voces llamaba,
los de dentro no querían contestar una palabra.
Mío Cid picó el caballo, a la puerta se acercaba,
el pie sacó del estribo, y con él gran golpe daba,
pero no se abrió la puerta, que estaba muy bien cerrada.
La niña de nueve años muy cerca del Cid se para:
"Campeador que en bendita hora ceñiste la espada,
el rey lo ha vedado, anoche a Burgos llegó su carta,
con severas prevenciones y fuertemente sellada.
No nos atrevemos, Cid, a darte asilo por nada,
porque si no perderíamos los haberes y las casas,
perderíamos también los ojos de nuestras caras.
Cid, en el mal de nosotros vos no vais ganando nada.
Seguid y que os proteja Dios con sus virtudes santas."
Esto le dijo la niña y se volvió hacia su casa.
Bien claro ha visto Ruy Díaz que del rey no espere gracia.
De allí se aparta, por Burgos a buen paso atravesaba,
a Santa María llega, del caballo descabalga,
las rodillas hinca en tierra y de corazón rogaba.
Cuando acabó su oración el Cid otra vez cabalga,
de las murallas salió, el río Arlanzón cruzaba.
Junto a Burgos, esa villa, en el arenal posaba,
las tiendas mandó plantar y del caballo se baja.
Mío Cid el de Vivar que en buen hora ciñó espada
en un arenal posó, que nadie le abre su casa.
Pero en torno suyo hay guerreros que le acompañan.
Así acampó Mío Cid cual si anduviera en montaña.
Prohibido tiene el rey que en Burgos le vendan nada
de todas aquellas cosas que le sirvan de vianda.
No se atreven a venderle ni la ración más menguada.

2.3.       EL MESTER DE CLERECÍA: GONZALO DE BERCEO Y JUAN RUIZ, ARCIPRESTE DE HITA
Se conoce con el nombre de mester de clerecía (propio de los clérigos) a un conjunto de obras compuestas en los siglos XIII y XIV caracterizadas por su estructura narrativa, por su intención didáctica y por el uso de la cuaderna vía (estrofa de cuatro versos alejandrinos con rima consonante).


2.3.1.   GONZALO DE BERCEO
La obra de Gonzalo de Berceo está dirigida a la divulgación de la doctrina y tiene como finalidad la de estimular la devoción en el pueblo y captar donativos para el monasterio.
Escribió varias vidas de santos (también llamadas hagiografías), aunque su obra más conocida y valorada es Los Milagros de Nuestra Señora, que se compone de una introducción alegórica y veinticinco milagros.

EL LADRÓN DEVOTO

Era un ladrón malo que más quería hurtar

que ir a la iglesia ni a puentes alzar;
mal sabía las cosas de  su casa administrar,
vicios tan  malos  no los podía dejar.

Si hacía otros males, eso no lo leemos;                                                       5
sería malo condenarlo por lo que no sabemos,
más abandonemos esto que dicho vos a vemos,
si algo hizo, perdónelo Cristo en quien creemos.

Mucha maldad tenía, también una bondad
que mucho le  valió y le pudo  salvedad;                                                      10
creía en la Gloriosa con fuerza y voluntad,
la saludaba siempre junto a  su Majestad.

Decía “Ave María” y más de la escritura,
y se inclinaba siempre delante su figura;
decía “Ave María” y más de la escritura,                                           15
tenía su voluntad con esto más segura.

Como quien en mal anda en mal ha de caer,
le pillaron en hurto es ladrón a prender;
no tuvo argumento con qué se defender,
juzgaron que lo fuesen en la horca a poner.                                  20

Lo llevó la justicia para la encrucijada                                                          
donde estaba la horca por el concejo alzada;
cerráronle los ojos con toca bien atada,
alzáronlo de tierra con la soga estirada.

Alzáronlo de tierra cuanto alzar quisieron,                                        25
cuantos cerca estaban por muerto lo tuvieron:
si hubieran sabido lo que luego supieron,
no le hubiesen hecho eso que le hicieron.

La Madre Glorïosa, rápida en socorrer,
que suele a sus siervos sus penas resolver,                                                30
a este condenado lo quiso proteger,
se acordó del servicio que le solía hacer.

Metió bajo sus pies donde estaba colgado
sus manos preciosas, lo tuvo aliviado:
no se sintió por cosa alguna preocupado,                                        35
no estuvo también, jamás mejor pagado.

2.3.2.   JUAN RUIZ, ARCIPRESTE DE HITA
La única obra conocida de Juan Ruiz, Arcipreste de Hita es El libro del buen amor (siglo XIV) formado por un conjunto de episodios en los que se narran las aventuras amorosas del protagonista.
Destaca el uso de la ambigüedad en la obra, lo cual ha hecho que, incluso, no se sepa con certeza cuál es su finalidad. Esta ambigüedad se muestra, por ejemplo, al juntar, por un lado, el carácter moralizante y didáctico cuando nos muestra que hay que alejarse del loco amor, pero, al mismo tiempo, incluye pasajes en los que invita a gozar de los placeres de la vida.
Amaneciendo el día del plazo señalado,
acudió, valiente y esforzado, don Carnal.
de gentes bien armadas muy bien acompañado;
Alejandro, ante ellas, mostraría su agrado.
Puso en las avanzadas muchos buenos peones,
gallinas y perdices, conejos y capones,
ánades y lavancos y gordos ansarones;
allí se ejercitaban, cerca de los tizones.
Traían buenas lanzas de peón delantero,
espetos muy cumplidos, de hierro y de madero,
escudábanse todos con el gran tajadero;
en perfecta comida, ellos vienen primero.
Detrás de los citados, están los ballesteros,
los patos, las cecinas, costillas de carneros,
piernas de puerco fresco, los jamones enteros;
detrás de todos éstos vienen los caballeros.
Las tajadas de vaca; lechones y cabritos
que por allí saltaban y daban grandes gritos.
Luego, los escuderos: muchos quesuelos fritos
que dan con las espuelas a los vinos bien tintos.
Seguía una mesnada nutrida de infanzones:
numerosos faisanes, los lozanos pavones
ricamente adornados, enhiestos sus pendones,
con sus armas extrañas y fuertes guarniciones.
Eran muy bien labradas, templadas y muy finas.
Ollas de puro cobre traen por capellinas;
por adargas, calderas, sartenes y cocinas.
¡Campamento tan rico no tienen las sardinas!


2.4.        LA PROSA CASTELLANA HASTA EL SIGLO XV
Las primeras manifestaciones de la prosa en castellano pertenecen al ámbito de la literatura didáctica. En este epígrafe hay que destacar a Alfonso X el Sabio y Don Juan Manuel.

2.4.1.   ALFONSO X, EL SABIO
Fue el gran impulsor de la prosa castellana. De entre sus obras destacan las Siete Partidas (una de las obras jurídicas más importante de la Edad Media), la Grande e General Estoria  o la Primera crónica general (estas dos, obras de temática histórica).
La importancia histórica y lingüística de Alfonso X es que preparó el castellano para convertirlo en lengua de cultura.

2.4.2.   DON JUAN MANUEL
Su obra más célebre es El Conde Lucanor en donde se utiliza el ejemplo como instrumento de enseñanza.
El libro consta de 51 ejemplos, cada uno de los cuales, tiene una estructura uniforme: El conde Lucanor propone un problema a su consejero (Patronio) y este le responde con un relato del que se puede extraer una enseñanza.

Lo que sucedió a una mujer que se llamaba doña Truhana
Otra vez estaba hablando el Conde Lucanor con Patronio de esta manera:
-Patronio, un hombre me ha propuesto una cosa y también me ha dicho la forma de conseguirla. Os aseguro que tiene tantas ventajas que, si con la ayuda de Dios pudiera salir bien, me sería de gran utilidad y provecho, pues los beneficios se ligan unos con otros, de tal forma que al final serán muy grandes.
Y entonces le contó a Patronio cuanto él sabía. Al oírlo Patronio, contestó al conde:
-Señor Conde Lucanor, siempre oí decir que el prudente se atiene a las realidades y desdeña las fantasías, pues muchas veces a quienes viven de ellas les suele ocurrir lo que a doña Truhana.
El conde le preguntó lo que le había pasado a esta.
-Señor conde -dijo Patronio-, había una mujer que se llamaba doña Truhana, que era más pobre que rica, la cual, yendo un día al mercado, llevaba una olla de miel en la cabeza. Mientras iba por el camino, empezó a pensar que vendería la miel y que, con lo que le diesen, compraría una partida de huevos, de los cuales nacerían gallinas, y que luego, con el dinero que le diesen por las gallinas, compraría ovejas, y así fue comprando y vendiendo, siempre con ganancias, hasta que se vio más rica que ninguna de sus vecinas.
»Luego pensó que, siendo tan rica, podría casar bien a sus hijos e hijas, y que iría acompañada por la calle de yernos y nueras y, pensó también que todos comentarían su buena suerte pues había llegado a tener tantos bienes aunque había nacido muy pobre.
Así, pensando en esto, comenzó a reír con mucha alegría por su buena suerte y, riendo, riendo, se dio una palmada en la frente, la olla cayó al suelo y se rompió en mil pedazos. Doña Truhana, cuando vio la olla rota y la miel esparcida por el suelo, empezó a llorar y a lamentarse muy amargamente   porque había perdido todas las riquezas que esperaba obtener de la olla si no se hubiera roto. Así, porque puso toda su confianza en fantasías, no pudo hacer nada de lo que esperaba y deseaba tanto.
Vos, señor conde, si queréis que lo que os dicen y lo que pensáis sean realidad algún día, procurad siempre que se trate de cosas razonables y no fantasías o imaginaciones dudosas y vanas. Y cuando quisiereis iniciar algún negocio, no arriesguéis algo muy vuestro, cuya pérdida os pueda ocasionar dolor, por conseguir un provecho basado tan sólo en la imaginación.
Al conde le agradó mucho esto que le contó Patronio, actuó de acuerdo con la historia y, así, le fue muy bien.
Y como a don Juan le gustó este cuento, lo hizo escribir en este libro y compuso estos versos:

En realidades ciertas os podéis confiar,
mas de las fantasías os debéis alejar
PREGUNTAS DEL TEMA

1.    Explica las características generales de la literatura medieval.
2.    Di todo lo que sepas de:
a)    La lírica arábigo-andaluza.
b)    La lírica gallego- portuguesa.
c)    La lírica catalano-provenzal.
d)    La lírica tradicional.
3.    ¿Qué son los cantares de gesta?¿Qué finalidad tienen?
4.    Di todo lo que sepas sobre el contenido, métrica y estilo del Cantar de mio Cid.
5.    ¿Qué es el Mester de Clerecía?
6.    De Gonzalo de Berceo, di cuál es la finalidad de su obra y el título de su obra más conocida.
7.    ¿Qué es lo que más destaca de la obra del Arcipreste de Hita? ¿Dónde se muestra, por ejemplo, esta característica?
8.    ¿Cuál es el mayor mérito de Alfonso X el Sabio? Cita tres obras suyas.

9.    ¿Cómo se llama la principal obra de Don Juan Manuel? Di todo lo que sepas de ella. 

miércoles, 5 de noviembre de 2014

TEMA 6: TEXTO NARRATIVO, DESCRIPTIVO. CONECTORES TEXTUALES

ESQUEMA DEL TEMA:
1.       La narración.
2.       La descripción.
3.       Conectores textuales

1.       La narración
Narrar es contar. La narración es un tipo de texto en el que se cuentan hechos reales o imaginarios. Al abordar el análisis de los textos narrativos es necesario estudiar la historia y las acciones que la componen (argumento), los personajes que las llevan a cabo, el tiempo y el espacio donde se desarrollan, cómo se ordenan todos estos elementos (estructura) y desde qué punto de vista se cuentan.                                                                                 
1.       LA HISTORIA                                            
La mayor parte de los relatos presenta una acción principal y varias secundarias. Estas acciones se combinan entre sí, alternando su aparición y entrecruzando sus desarrollos para conformar el ritmo de la narración.      
2.       ESTRUCTURA           
La primera finalidad del narrador es dar a conocer la historia de un modo comprensible para el lector. Por ello, muchos relatos se organizan con sencillez siguiendo un orden; pero en no pocas narraciones esa ordenación sufre modificaciones.
En una narración se distingue la ESTRUCTURA EXTERNA y la ESTRUCTURA INTERNA: La primera organiza el contenido de la historia en capítulos, partes, tratados, secuencias, etc. La segunda, depende del orden de los acontecimientos, por lo que pueden darse diferentes estructuras narrativas:
a)      LINEAL O CRONOLÓGICA: El orden del discurso sigue el orden de la historia.
b)      IN MEDIAS RES (expresión latina “en medio del asunto”): El relato empieza en medio de la narración, sin previa aclaración de la historia. Se trata de un comienzo abrupto empleado para captar la atención del lector.
c)       RUPTURA TEMPORAL:
·         Flash-back (retrospección o analepsis): El narrador traslada la acción al pasado.
·         Flashforward (anticipación o prolepsis): El narrador anticipa acciones, se adelanta en el tiempo.
·         Contrapunto: Varias historias se entrecruzan a lo largo de la narración.
·         Circular: El texto se inicia y se acaba del mismo modo.

3.       NARRADOR Y PUNTO DE VISTA
El narrador es un elemento más, como lo son la historia o los personajes. Ha sido creado por el autor para que lleve a cabo la misión de contar la historia. La caracterización del narrador dependerá de la información de que disponga para contar la historia y del punto de vista que adopte. Así, se puede narrar una historia:
a)      DESDE LA 3ª PERSONA. Puede ser:
·         Narrador omnisciente (que todo lo sabe): Aquel cuyo conocimiento de los hechos es total y absoluto. Sabe lo que piensan y sienten los personajes: sus sentimientos, sensaciones, intenciones, planes, etc. La omnisciencia admite distintos grados de implicación, a veces, incluye intervenciones y comentarios del narrador o apela al lector.
·         Narrador observador: Sólo cuenta lo que puede observar. De modo parecido a como lo hace una cámara de cine, el narrador muestra lo que ve.
b)      DESDE LA 1 ª PERSONA. Puede ser:
·         Narrador protagonista: El narrador es también el protagonista (autobiografía real o ficticia).
·         Narrador personaje secundario: El narrador es un testigo que ha asistido al desarrollo de los hechos.
c)       DESDE LA 2 ª PERSONA
Supone un desdoblamiento del yo. El narrador crea el efecto de estar contándose la historia a sí mismo o a un yo desdoblado.
4.       LOS PERSONAJES
Los personajes son el elemento fundamental de la narración, el hilo conductor de los hechos. Estos se organizan, según su grado de participación en la historia, en personajes protagonistas y secundarios.
·         El protagonista es el centro de la narración. Puede ser un individuo, varios o una colectividad. Es un personaje redondo, es decir, evoluciona a lo largo de la novela. A veces, se le opone un antagonista.
·         El secundario es un personaje plano que no evoluciona. La mayoría de las veces responde a un arquetipo.
5.       EL TIEMPO 
Cuando se analiza el tiempo de la narración conviene tener en cuenta esta distinción:
·         EL TIEMPO EXTERNO O HISTÓRICO: Es la época o momento en que se sitúa la narración. Puede ser explícito o deducirse del ambiente, personajes, costumbres, etc.
·         EL TIEMPO INTERNO: Es el tiempo que duran los acontecimientos narrados en la historia. Puede ser toda una vida o varios días. El autor selecciona los momentos que juzga interesantes y omite (elipsis =saltos temporales) aquellos que considera innecesarios.
6.       EL ESPACIO               
El espacio es el marco físico donde se ubican los personajes y los ambientes geográficos y sociales en los que se desarrollan las acciones. Así habrá que distinguir entre espacios exteriores o abiertos e interiores o cerrados.
Con frecuencia, el espacio no es un simple decorado sino que llega a determinar el comportamiento de los personajes, a reflejar el estado anímico de éstos e incluso a constituirse en eje central del relato.

2.       La descripción
El texto descriptivo consiste en la representación verbal real de un objeto, persona, animal, paisaje, emoción, etc. en un momento determinado. La descripción debe reflejar los datos más característicos y significativos de lo descrito, explicando las distintas partes, cualidades y circunstancias.
Tipos de descripciones según la técnica que se siga. Es muy importante diferenciar dos tipos de descripciones, según la perspectiva que se mantenga: la técnica u objetiva y la literaria o subjetiva.
a)                  En la descripción técnica u objetiva, el autor no manifiesta sus sentimientos ni emociones sobre lo que describe, así que el lenguaje que utiliza es frío, con palabras técnicas que solo apuntan a explicar las características de lo que se intenta representar.
b)                 En la descripción literaria o subjetiva, la realidad que nos describe el autor puede haber salido de su imaginación y solo quiere agradar al lector mediante los recursos literarios que emplea.
Tipos de descripciones según lo que se describa.
a)      La topografía: Descripción de un lugar.
b)      La prosopografía: Descripción física de la persona.
c)       La etopeya: Descripción del carácter de la persona.
d)      Descripción de un objeto.

3.       Conectores textuales
Aditivos. Expresan suma de ideas: y, además, también, asimismo, por añadidura, igualmente, es más, más aún, incluso.
Opositivos. Expresan diferentes relaciones de contraste entre enunciados: con todo, a pesar de todo, aun así, ahora bien, de cualquier modo, al mismo tiempo, pero, sin embargo, no obstante, en cierto modo, en cierta medida, hasta cierto punto, si bien, por otra parte, por el contrario, en cambio.
Causativos-Consecutivos. Expresan relaciones de causa o consecuencia entre los enunciados: por tanto, por consiguiente, de ahí que, en consecuencia, así pues,  por eso, por lo que sigue, por esta razón, de manera que, porque, pues, puesto que.
Comparativos. Subrayan algún tipo de semejanza entre los enunciados: del mismo modo, igualmente, análogamente, de modo similar.
Reformulativos. Indican que un enunciado posterior reproduce total o parcialmente, bajo otra forma, lo expresado en uno o más enunciados anteriores: es decir, o sea, esto es, a saber, en otras palabras, en resumen, en resumidas cuentas, en suma, total, en una palabra, en otras palabras, dicho de otro modo, en breve, en síntesis, por ejemplo, así, así como, verbigracia, particularmente,  específicamente, para ilustrar, mejor dicho, o sea, bueno.
Ordenadores. Señalan las diferentes partes del texto:
·         Comienzo de discurso: ante todo, para comenzar, primeramente
·         Cierre de discurso: en fin, por último, en suma, finalmente, por último, terminando, para resumir.
·         Transición: por otro lado, por otra parte, en otro orden de cosas, a continuación, acto seguido, después.


TRABAJO PARA ESTE TEMA:
1. Copiar en la libreta un texto narrativo con una extensión de una página (mínimo) e indicar los siguientes aspectos de dicho texto: HISTORIA, ESTRUCTURA, NARRADOR/PUNTO DE VISTA, PERSONAJES, TIEMPO y ESPACIO.

2. Elaborar un texto narrativo (empleando los conectores textuales que aparecen en el tema), con una extensión no menor de una página, e indicar los siguientes aspectos de dicho texto: HISTORIA, ESTRUCTURA, NARRADOR/PUNTO DE VISTA, PERSONAJES, TIEMPO y ESPACIO.

3. Elaboración de dos textos descriptivo (una objetiva y la otra subjetiva). Una de ellas ha de ser una topografía y la otra una prosopografía.